Eneida
Eneida Usa este nombre por velar su culpa. Al instante la Fama va corriendo
por las grandes ciudades de Libia. No hay plaga más veloz.
Moverse le da vida, cobra nuevo vigor según avanza.
175 Su rapidez le infunde fuerzas.
Al principio menguada por el miedo, luego se alza a las auras,
con los pies en el suelo su cabeza se cierne entre las nubes.
Irritada su madre la Tierra con los dioses, según cuentan,
engendró la postrera a esta hermana menor de Ceo y Encélado[99].
180 Veloz de pies, de raudas alas, horrendo monstruo, enorme,
cela bajo las plumas de su pecho, maravilla decirlo, igual número de ojos
siempre alerta, tantas sus lenguas son, tantas como sus bocas vocingleras
y sus orejas erizadas. De noche se desliza con estridente vuelo
entre el cielo y la tierra por las sombras y no rinde sus párpados
185 ni un punto al dulce sueño. Vela durante el día sentada en el tejado de las casas