Eneida
Eneida 220 Primero deja atrás a Sergesto que lucha en el saliente de la roca
y encallado en los bajos demanda en vano auxilio y trata de lograr
seguir corriendo con los remos rotos. Después da alcance a Gías y a la ingente
mole de la Quimera que cede ante él, privada como está de su piloto.
225 Ya al linde mismo de la meta sólo queda delante de él Cloanto.
Va a su encuentro y en un supremo esfuerzo ya le acosa.
Ahora sí que los gritos se redoblan;
todos a una le incitan con afán a darle alcance.
Va resonando el cielo con su estruendo. Les indigna a los unos
230 no lograr el triunfo que ya es suyo y el honor que ya tienen ganado,
y darían la vida por el lauro.
A Mnesteo y los suyos el éxito les da ánimos
y pueden porque creen que pueden.
Y acaso emparejadas las proas, una y otra consiguieron el premio
si Cloanto tendiendo las dos palmas hacia el mar
no hubiera dado suelta a sus plegarias