Eneida
Eneida Desaparecen las nubes borrascosas del ámbito del cielo. Y aflora la variada
traza de su cortejo: las ingentes ballenas, el coro inveterado
de Glauco, Palemón, hijo de Ino, y los raudos Tritones.
825 Y el ejército todo de Forco. A la izquierda van Tetis y Mélite
y la virgen Panopea y Nisee y Espío y Talía y Cimódoce[144].
En esto un dulce gozo invade el alma ansiosa del caudillo Eneas.
Manda al punto arbolar todos los mástiles y desplegar las velas en las vergas.
830 Maniobran todos a una y van tendiendo las lonas a babor y estribor
y giran a ambos lados los cabos de las vergas.
Y el viento con su soplo va impulsando las naves.
En cabeza el primero de todos Palinuro guiaba la apiñada formación.
Los demás tienen orden de seguir el rumbo que les marca.
835 Y ya la húmeda Noche casi había salvado
en su carrera la mitad del cielo
y en plácido descanso relajaban sus miembros los remeros