Eneida
Eneida Apenas alza Turno su estandarte de guerra desde la ciudadela laurentina[250]
y rompen las cometas en ronco son y apenas espolea sus briosos corceles
y entrechoca el bronce de sus armas[251], cuando pierden
los ánimos la paz y corriendo se agolpa
5 y se conjura todo el Lacio y sus hombres se desatan en furia embravecidos.
Sus primeros capitanes Mesapo y Ufente y con ellos Mezencio,
el que desprecia a los dioses,
van allegando fuerzas de todos los contornos
y despueblan de brazos sus dilatados campos.
Mandan a Vénulo a recabar ayuda a la ciudad del gran Diomedes[252];
10 le encargan que le entere de que acampan los teucros en el Lacio,
de que ha arribado Eneas con sus naves
y que ha asentado en él sus vencidos Penates.
Que se dice llamado por los dioses a reinar en el Lacio,
que numerosos pueblos se van uniendo al héroe dardanio
y que cunde su nombre por toda la comarca.