Eneida
Eneida Sólo Helénor y Lico consiguen escapar a duras penas.
545 Helénor en la flor de la edad, el hijo
que la esclava Licimnia había alzado un día al rey de Meonia, su padre,
y que guardó en secreto y al que ella mandó a Troya,
en contra a lo dispuesto, armado a la ligera
de una desnuda espada y una blanca rodela sin divisa[319].
Éste cuando se vio en medio de millares de soldados de Turno,
firmes a un lado y a otro las líneas de combate latinas,
550 lo mismo que la fiera, acorralada
por un espeso corro de monteros, arremete furiosa a los venablos
y se lanza sabiéndolo a la muerte y salta por encima de los dardos,
así se arroja el joven decidido a morir en medio de las tropas enemigas
555 y corre donde ve más cerrado el cerco de armas.
Lico en cambio, más ligero de pies, huyendo entre enemigos, entre dardos,
logra ganar los muros y porfía por alcanzar su cima con la mano