Eneida
Eneida Derriba luego en lucha a Mérope y a Erimante y a Afidno y arremete después
contra Bitias que iba lanzando fuego por los ojos
y bramidos furiosos de su pecho.
Pero no con un dardo, que él no hubiera rendido su vida a dardo alguno,
705 sino con una viga erizada de hierro. Blandida por su brazo va vibrando
con hórrido silbido. La dispara como un rayo contra él.
No bastan a detener el golpe
las dos pieles de toro del pavés ni su coraza fiel, de doble malla de oro.
El cuerpo del titán se bambolea y se derrumba. Gime la tierra
710 y el enorme pavés atruena el aire en su caída,
como en la orilla eubea de Bayas[330],
a veces se desploma la mole de un pilar,
que antes formaron con enormes bloques de piedras
y que lanzan al mar, así volcada se derrumba con estrago
y choca contra el agua y descansa tendida sobre el fondo