Eneida
Eneida 340 pero la jabalina sigue rauda su sangriento camino y le atraviesa el brazo
y se queda colgando del hombro por los nervios la mano moribunda.
Y Numítor entonces arrebatando el arma del cuerpo de su hermano
la dispara contra Eneas pero no logra herirle.
Pasa la jabalina rozando el muslo del fornido Acates.
345 Avanza entonces Clauso, el que viene de Cures[357],
ufano de su brío juvenil y hiere desde lejos
con su erizada jabalina a Dríope y se la clava debajo del mentón
y le horada la garganta y le corta mientras habla la voz al tiempo que la vida.
Él golpea de frente la tierra y borbotea espesa sangre.
350 Y además a tres tracios del excelso linaje del Bóreas y a otros tres que mandó
su padre Idas desde ísmara, su patria, los va abatiendo por diversa traza.
Corre Haleso hacia allí con sus tropas de Aurunca.
Y acude allí Mesapo, el hijo de Neptuno, luciendo un tiro de vistosos potros.