Eneida
Eneida 750 Unas veces qué armadura portaba el hijo de la Aurora[20];
otras cómo eran los caballos de Diomedes, otras veces por la talla de Aquiles.
«Ea, cuéntanos ya desde el principio, huésped mÃo —le dice—,
las tretas de los dánaos, los trances de infortunio de los tuyos y
755 tus andanzas sin rumbo, ya que es éste el séptimo verano
que te trasiega errante por un sinfÃn de tierras y de mares».