Eneida
Eneida unirte al rey Latino. Que se busque Turno otras alianzas.
130 Aún más, nos va a ser grato elevar la mole de los muros
que te ordena el destino y transportar en hombros las piedras de esa Troya».
Deja de hablar. Asienten todos a una con un sordo murmullo.
Se conciertan doce días de tregua.
A favor de la tregua pactada, troyanos y latinos
vagan juntos sin traba ninguna por los bosques
135 recorriendo la cima de los montes. El empinado fresno va resonando al golpe
del hacha de dos filos. Arrumban los pinos que se erguían hasta el cielo.
La cuña sin cesar hiende robles y cedros odorantes y sin cesar desfilan
las carretas chirriando bajo el peso de los olmos.
La Fama volandera anticipa la nueva de tan horrible duelo
140 y colma de congoja el corazón de Evandro y su morada
y la ciudad entera, aquella misma fama que hace poco pregonaba a Palante