Eneida
Eneida 310 palpáis con vuestras manos en qué estado yace todo arrumbado.
Y no acuso a ninguno. Ha hecho el valor cuanto era dado hacer.
Hemos puesto en la lucha toda la valentía de la patria.
Ahora os voy a exponer el plan a que doy vueltas en mi mente.
315 Atendedme, lo diré en dos palabras. Tengo un dominio antiguo.
Está tocando al río etrusco.
Se extiende hacia occidente más allá de los lindes sicanos[385].
Lo siembran los auruncos y los rútulos
hendiendo a reja el duro erial de sus collados.
Herbajan en los más hirsutos de ellos. Esa región entera con la banda de pinos
320 de sus altas montañas, que pase a los troyanos en prenda de amistad.
Entablemos con ellos justos pactos de alianza y asociemos
su pueblo a nuestro pueblo. Que allí fijen su asiento si es tan vivo su afán
y que allí funden su murado recinto. Pero si es su propósito
325 ocupar otras tierras y otros pueblos, si son libres de dejar nuestro suelo,