Eneida
Eneida 610 andanadas de dardos como copos de nieve espesa. El cielo se cubre de tinieblas.
En seguida Tirreno y el brioso Aconteo cerrando uno contra otro
se embisten lanza en ristre y con ingente estruendo
se desploman en tierra los primeros
y destrozan estrellando el pecho contra el pecho los briones.
615 Despedido Aconteo como un rayo o piedra disparada del falcón
da con su cuerpo en tierra de cabeza a gran trecho
y va esparciendo su vida por las auras.
Al instante vacila su línea de batalla y vuelven grupas los latinos
y echándose a la espalda las rodelas enfilan los corceles a los muros.
620 Van tras ellos los teucros. Asilas en cabeza manda los escuadrones.
Ya estaban acercándose a las puertas
cuando alzan los latinos de nuevo un griterío
y hacen girar los dóciles cuellos de sus corceles. Ahora huyen los troyanos
y a rienda suelta se repliegan lejos, igual que cuando el mar