La Eneida
La Eneida e igual sino), una haremos y ambas serán Troya
en nuestros corazones: quede esta tarea para los nietos."
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"Nos lanzamos al mar bordeando los cercanos Ceraunios,
de donde el camino a Italia y la ruta de las olas se hace más corta.
Cae el sol entretanto y los montes se vuelven opacos de sombras;
nos tendemos en el regazo de una tierra deseada junto a la orilla
tras sortear los remos y por doquier en la costa seca
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damos descanso al cuerpo y el sopor invade los miembros cansados.
Y aún la Noche que las Horas llevan no habÃa cubierto la mitad de su orbe;
se lanza ágil de su lecho Palinuro y todos
los vientos explora y recoge las brisas con sus oÃdos,