La Eneida
La Eneida observa cuántas estrellas se deslizan por el cielo callado,
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a Arturo y las lluviosas Híades y los dos Triones,
y a su alrededor contempla a Orión armado de oro.
Luego que advierte la quietud del cielo sereno,
lanza clara señal desde su popa; nosotros levantamos el campo
y nos ponemos en marcha y desplegamos las alas de las velas.
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"Y ya con el huir de las estrellas asomaba de rojo la Aurora
cuando a lo lejos vemos oscuros collados y a ras de suelo
Italia. Italia grita el primero Acates,
Italia, saludan con alegre clamor los compañeros.
Entonces el padre Anquises adornó una enorme cratera
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