La Eneida

La Eneida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Como cuando abandona la Licia invernal y las corrientes

del Janto Apolo y rinde visita a la materna Delos,

y reanuda las danzas y cretenses y dríopes braman mezclados

145

en torno a los altares, y los tatuados agatirsos;

él, Apolo, recorre los collados del Cinto y ciñe su pelo

suelto con hojas tiernas, moldeándolo, y lo anuda con oro,

resuenan las flechas en sus hombros. No menos vigoroso

marchaba Eneas, tanta hermosura resplandece en el brillo de su rostro.

150

Luego que llegaron a lo alto del monte y a lugares intransitables,

he aquí que las cabras salvajes, arrojadas de lo alto de su roca,

se lanzan por las laderas; por otra parte, los ciervos

echan a correr en campo abierto y aprietan sus filas

en polvorienta huida y dejan los montes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker