La Eneida
La Eneida por ver a los Enéadas y otros dispuestos a competir.
Primero ante sus ojos se disponen los presentes de la arena
en el centro, los trípodes sagrados y las verdes coronas
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y las palmas, premio para los vencedores, y las armas y las ropas
teñidas de púpura, talentos de oro y de plata;
y canta la trompa de lo alto de una duna el comienzo de los juegos.
Avanzan iguales para el certamen primero cuatro naves
de pesados remos escogidas de toda la flota.
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Mnesteo guía con fiera tripulación la veloz Pristis,
ítalo muy pronto Mnesteo, de quien el nombre de la estirpe de Memmio;
y Gías la inmensa Quimera de inmensa mole