La Eneida
La Eneida 165
"Dónde vas tan lejos?", de nuevo, "¡Busca las rocas, Menetes!",
con sus gritos Gías le insistía, y en eso ve a Cloanto
que se pone a su espalda y cada vez más cerca.
Éste entre la nave de Gías y las rocas resonantes
costea a la izquierda por el lado interno y de pronto al primero
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adelanta y pasando la meta entra en aguas seguras.
Entonces en verdad un intenso dolor se encendió en los huesos del joven
y no faltaron lágrimas en sus mejillas, y al miedoso Menetes,
olvidando su propio decoro y la seguridad de sus amigos,
lo arroja de cabeza al mar desde la alta popa;
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