La Eneida
La Eneida de Dares; aquí, vencedor, depongo mis cestos y mi arte."
Al instante invita Eneas a competir con la veloz saeta
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a los que así lo deseen y señala los premios,
y el mástil de la nave de Seresto con mano poderosa
levanta y una paloma voladora atada a una cuerda,
a donde apunten sus dardos, cuelga de lo alto del mástil.
Acudieron los hombres y recibió las suertes
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un yelmo de bronce y entre gritos de ánimo el primero
sale, antes que los otros, el Hirtácida Hipocoonte;
Mnesteo, vencedor poco ha en el naval combate,
le sigue, Mnesteo ceñido de verde olivo.
Euritión fue el tercero, tu hermano, oh Pándaro
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