La Eneida
La Eneida 715
y a todos los débiles y a los que temen el peligro
sepáralos y deja que en estas tierras tengan los cansados sus murallas;
llamarán a su ciudad, si asà lo permites, con el nombre de Acesta."
Encendido por palabras tales del anciano amigo,
divide sin embargo su ánimo en mil preocupaciones,
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y la negra Noche llevada por su biga ocupaba el cielo.
CaÃda entonces del cielo se le apareció la imagen de su padre
Anquises de pronto que le infundÃa estas palabras:
"Hijo a quien quise un dÃa más que a mi vida, cuando la vida
tenÃa, hijo a quien han probado de Ilión los hados,
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aquà llego por orden de Jove, que apartó el fuego