La Eneida
La Eneida de altos lechos suntuosos, y los banquetes preparados ante sus ojos
con lujo de reyes; al lado la mayor de las Furias
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acecha e impide tocar las mesas con las manos,
y se alza blandiendo la antorcha y atruena con su boca.
Aquí los que odiaron a sus hermanos mientras vivían,
o pegaron a su padre y engaños urdieron a sus clientes,
o quienes tras encontrar un tesoro lo guardaron para ellos
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y no dieron parte a los suyos (éste es el grupo mayor),
y los muertos por adulterio, y quienes armas siguieron
impías sin miedo a engañar a las diestras de sus señores,
aquí encerrados aguardan su castigo. No trates de saber