La Eneida
La Eneida 665
Así, esparcidos alrededor como estaban, les habló la Sibila,
y a Museo el primero (pues la multitud lo tiene
en el centro y lo contempla asomando con sus altos hombros):
"Decid, ánimas felices, y tú, el mejor de los vates,
¿qué región, qué lugar tiene a Anquises? Por su causa
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venimos y atravesamos del Érebo las aguas caudalosas."
Y esta respuesta le dio el héroe con pocas palabras:
"Ninguno tiene morada fija; vivimos en bosques tupidos,
y andamos por los lechos de las riberas y los frescos prados
de los arroyos. Pero vosotros, si en el corazón os lo pone el deseo,
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