La Eneida
La Eneida Así que ánimo y, contentos, con la primera luz del sol
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qué lugares o qué hombres los ocupan, dónde las murallas del pueblo
investiguemos y salgamos del puerto por diversos caminos.
Libad ahora las páteras a Júpiter y con preces llamad
a mi padre Anquises, y reponed el vino de las mesas."
Después de hablar así ciñe sus sienes con una frondosa
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rama y al genio del lugar y a la primera de las diosas,
la Tierra, y a las Ninfas y a los ríos aún desconocidos
invoca, como a la Noche y de la Noche a los astros nacientes
y a Júpiter Ideo y a la madre frigia por orden
les reza y a su madre en el cielo y en el Érebo al padre.