La Eneida
La Eneida en rancia madera de cedro, ítalo y el padre Sabino
plantador de la vid, con una corva hoz bajo su figura,
y el anciano Saturno y la imagen de Jano bifronte
180
estaban en el vestíbulo y desde el principio los demás reyes
con las heridas de Marte recibidas luchando por la patria.
Y muchas armas además sobre sagrados postes,
cuelgan carros prisioneros y corvas segures
y penachos de yelmos y enormes cerrojos de las puertas
185
y lanzas y escudos y las quillas arrancadas a las naves.
El propio Pico aparecía sentado, el domador de caballos,
con la trompeta de Quirino y ceñido de breve trábea,
y en la izquierda llevaba un escudo; a éste su esposa, loca de pasión,
golpeándolo con varita de oro y con filtros cambiándolo,