La Eneida
La Eneida con pingüe grasa y afilan con el pedernal las segures;
les agrada portar las enseñas y escuchar el sonido de las tubas.
Y cinco grandes ciudades en yunques ya preparados
renuevan sus armas: Atina poderosa y la orgullosa Tíbur,
630
Ardea y Crustumeros con Atenas, coronada de torres.
Cavan seguras defensas para la cabeza y doblan de sauce
las varas de los escudos; otros lorigas de bronce
preparan o las grebas brillantes de flexible plata;
de aquí el culto de la reja y de la hoz, de aquí toda ansia
635
de arado se apartó; funden de nuevo en los hornos las patrias espadas.
Y suenan ya los clarines, pasa la tésera la señal del combate.
Éste saca nervioso el yelmo de su casa, aquél tembloroso
caballos aparea bajo el yugo y el escudo y la malla