La Eneida
La Eneida Saturno llegó el primero del etéreo Olimpo de las armas
de Júpiter huyendo y expulsado del reino perdido.
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Él estableció a ese pueblo indócil y disperso sobre los altos
montes y leyes les dio, y quiso que Lacio se llamara,
porque latente se salvó en la seguridad de estas riberas.
Bajo tal rey se dieron los siglos de oro
de que nos hablan; en tranquila paz así gobernaba a los pueblos,
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hasta que poco a poco la edad se hizo peor y descolorida
y llegaron la locura de la guerra y de tener el ansia.
Vinieron entonces la gente de Ausonia y los pueblos sicanos,
y a menudo perdió su nombre la tierra saturnia;
luego los reyes y el áspero Tiber de cuerpo gigante
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con cuyo nombre llamamos después al río Tíber