La Eneida
La Eneida los ítalos; perdió el viejo Álbula su verdadero nombre.
A mí, de mi patria arrojado y buscando del mar los confines,
hasta estos lugares Fortuna que todo lo puede me trajo
y el hado ineluctable; me empujaron los terribles avisos
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de mi madre la Ninfa Carmenta y el propio dios Apolo me inspiró."
Apenas dijo esto, y avanzando el ara le muestra
y la puerta que los romanos llaman
Carmental, antiguo honor a la Ninfa Carmenta,
vidente del porvenir que anunció la primera
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que grandes serían los Enéadas y noble Palanteo.
Luego le enseña un gran bosque que el fiero Rómulo
convirtió en asilo y el Lupercal bajo una roca helada,
llamado de Pan Liceo según la costumbre parrasia.