La Eneida
La Eneida de guerreros y yelmos y cuerpos valientes harás rodar bajo tus aguas,
padre Tiber! Que guerra busquen y rompan los pactos."
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Luego que pronunció estas palabras, se alza del alto solio
y aviva en primer lugar las aras dormidas con los fuegos
de Hércules, y alegre se acerca al Lar del día anterior
y a los humildes Penates; mata Evandro igualmente
ovejas escogidas según la costumbre e igualmente la juventud troyana.
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Se marcha tras esto a las naves y pasa revista a sus compañeros
para escoger de entre ellos a los que le sigan a la guerra
por destacar en valor; los demás se dejan llevar
por la corriente y perezosos se van río abajo
para llevar noticias a Ascanio de la situación y de su padre.
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