La Eneida
La Eneida 620
y a la espada portadora de muerte y la rígida loriga de bronce
color de sangre, inmensa, cual la nube cerúlea cuando
se enciende con los rayos del sol y brilla a lo lejos.
Después las bruñidas grebas de electro y oro refinado,
y la lanza, yla trama indescriptible del escudo.
625
Aquí las hazañas ítalas y las gestas triunfales de los romanos,
conocedor de vaticinios y no ignorante de la edad por llegar,
había representado el señor del fuego; aquí toda la raza de la futura
estirpe de Ascanio y las guerras libradas por orden.
Había figurado también en la verde gruta de Marte
630