La Eneida
La Eneida 170
y disponen sus flechas. Les apremia Mnesteo y el fiero Seresto
a quienes el padre Eneas, si la situación lo requería,
había dado por guías a los jóvenes y caudillos.
Por todos los muros monta guardia la legión echando a suertes
el riesgo por turnos, y lo que debe guardar cada uno.
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Niso era centinela de la puerta, valeroso guerrero,
el hijo de Hírtaco, a quien había enviado el Ida rico en caza
de compañero de Eneas, rápido con la lanza y las veloces flechas,
y a su lado Euríalo, su amigo, más hermoso que el cual
no hubo otro entre los Enéadas ni vistió las armas troyanas,
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