La Eneida
La Eneida 110
Y no libro a los rútulos. Las propias empresas darán a cada uno
fatigas y fortuna. Júpiter será el rey de todos por igual.
Hallarán los hados su camino." Por los rÃos de su hermano estigio,
por los torrentes de pez ylas orillas del negro remolino
asintió, e hizo también el Olimpo entero con su gesto.
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Asà acabó de hablar. Júpiter se alzó entonces en su trono
de oro, y en corro lo llevan al umbral los habitantes del cielo.
Prosiguen entre tanto los rútulos en torno a todas las puertas,
a los hombres tumban de muerte y rodean de llamas las murallas.
Mas la legión de los Enéadas se mantiene asediada en su encierro