La Eneida
La Eneida resplandece como una gema que divide el oro amarillo,
ornato del cuello o la cabeza, o como incrustado
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con pericia en el boj o en el terebinto de Órico
luce el marfil; su cuello de leche recibe el cabello
suelto que un aro ciñe de blando oro.
También a ti, Ísmaro, te vieron magnánimos pueblos
dirigir tus golpes o armar las cañas con veneno,
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noble hijo de la casa meonia donde pingües cultivos
trabajan los hombres y el Pactolo los riega con oro.
Allí estaba Mnesteo también, a quien ennoblece la gloria
primera de haber expulsado a Turno del bastión de los muros,
y Capis, de quien toma su nombre la ciudad de Campania.
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Unos y otros libraban los combates