La Eneida
La Eneida 580
"No son los que ves caballos de Diomedes ni el carro de Aquiles
o los llanos de Frigia: ahora el fin de la guerra y de tus años
se cumplirá en estas tierras." Vuelan a lo ancho tales
palabras del vesánico Líger. Mas no prepara el héroe troyano
palabras en su contra, que una lanza blande contra sus enemigos.
585
Cuando Lúcago echado sobre las riendas con su espada
azuzó a los caballos y se apresta al combate
con el pie izquierdo adelantado, llega la lanza por debajo del borde
del refulgente escudo y le perfora la ingle izquierda;
rueda, cayendo del carro, moribundo por el suelo.