La Eneida
La Eneida 675
la tierra para tragarme? ¡Compadeceos al menos vosotros, vientos!
Contra las rocas y el acantilado (gustoso Turno os lo pide)
estrellad la nave, y clavad las sirtes en los bancos crueles,
que no me sigan los rútulos ni la fama que todo lo sabe."
Esto diciendo en su ánimo vacila de un lado para otro,
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loco dé vergüenza tan grande, si ha de clavarse
la espada y sacar por las costillas el filo desnudo
o si se arrojará en medio de las olas y ganará a nado
el curvo litoral y volverá de nuevo contra las armas de los teucros.
Tres veces probó una y otra vía, tres veces Juno soberana
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lo detuvo y compadecida de ánimo sujetó al joven.
Se desliza cortando las aguas con olas y marea propicias