La Eneida
La Eneida y llega a la antigua ciudad de Dauno su padre.
Y entretanto Mecencio exaltado por obra de Jove
le sucede en la lucha y arremete contra los teucros triunfantes.
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Acuden las tropas tirrenas y a él con todos sus odios,
a ese hombre solo y con innúmeros disparos le atacan.
Él (como roca inmensa que avanza hacia el ponto
frente a la furia de los vientos y expuesta a las aguas,
toda la fuerza y ataques soporta, y en mar y cielo
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firme permanece inamovible) a Hebro, prole de Dolicaon,
tumba en el suelo y con él a Látago y a Palmo fugitivo;
pero a Látago con una roca y un gran pedazo de monte
le alcanza en la boca y la cara de frente, a Palmo le hace
caer como un cobarde con los tendones cortados, y a Lauso concede