La Eneida
La Eneida 810
"¿A dónde corres a morir, osando más de lo que puedes?
Tu amor te engaña, incauto.." Y no menos él
salta enloquecido y sube más alto la ira
cruel del caudillo dardanio, y recogen las Parcas
los cabos de los hilos de Lauso. Pues clava su fuerte espada
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Eneas y al joven atraviesa y la oculta del todo,
y pasó la hoja el escudo, arma ligera de un valiente,
y la túnica que su madre había bordado con blando oro,
y la sangre llenó sus pliegues; entonces la vida por las auras
se retiró afligida a los Manes y dejó su cuerpo.
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Mas cuando vio la mirada y el rostro del que moría,
el rostro asombrosamente pálido, el hijo de Anquises