La Eneida
La Eneida 130
y acarrearemos sobre nuestros hombros las piedras troyanas."
Así había dicho y todos gritaban lo mismo con una sola voz.
Pactaron dos veces seis días y en el pacífico intervalo
teucros y latinos vagaron sin peligro mezclados
por bosques y colinas. Cruje el alto fresno bajo el hacha
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de hierro, abaten pinos que los astros tocaban,
y no cesan de abrir con las cuñas el oloroso cedro
y los robles ni de arrastrar en gimientes carretas los olmos.
Y ya la Fama voladora, llevando por delante un dolor tan grande,
colma a Evandro y de Evandro las casas y los muros,
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ella, que poco ha decía de Palante vencedor en el Lacio.