La Eneida
La Eneida un sentido lamento y la parte mayor de un largo duelo.
Aquà las madres y las pobres nueras, aquà los pechos queridos
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de las afligidas hermanas y los niños privados de sus padres
maldicen una guerra cruel y los himeneos de Turno;
que él mismo piden se enfrente con las armas y él con el hierro
ya que reinar reclama en Italia y honores principales.
Agrava esto implacable Drances y declara que sólo él
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es requerido, que llama a Turno solo al combate.
En su contra se alzan con diversos argumentos muchas opiniones
en favor de Turno, y lo ampara el peso del nombre de la reina,
sustenta al héroe la fama inmensa de sus merecidos trofeos.