La Eneida
La Eneida Mas, alta, sentada está hace tiempo en la cumbre de los montes
Opis, guardiana de Trivia, y sin miedo contempla los combates.
Y en cuanto, a lo lejos, entre el clamor de jóvenes furiosos
vio a Camila abatida de triste muerte,
gimió y sacó de lo hondo del pecho estas palabras:
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"¡Ay! ¡Demasiado, virgen, demasiado cruel
castigo has pagado porque osaste hostigar a los teucros!
Y no te ha valido el haber honrado a Diana a solas
entre las zarzas, ni el haber llevado al hombro nuestra aljaba.
Sin embargo, no te ha abandonado tu reina sin gloria
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en esta hora final de la muerte, ni sin fama quedará tu fin
por los pueblos, ni sufrirás la infamia de no ser vengada.