La Eneida
La Eneida Mnesteo del linaje de Asáraco y el fuerte Asilas
y Mesapo domador de caballos, prole de Neptuno.
Y cuando, al darse la señal, cada cual ocupó su sitio,
clavan en tierra las lanzas y apoyan los escudos.
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Entonces acudieron con ansia las madres y el pueblo inerme
y los ancianos sin fuerzas ocuparon las torres y las azoteas
de las casas; otros se colocan en lo alto de las puertas.
Mas Juno (¡ay!) desde lo alto de un monte (que hoy Albano
se llama: no tenía entonces ni nombre, ni culto, ni fama)
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vigilaba observando la llanura y ambas
líneas de laurentes y troyanos y la ciudad de Latino.
Al punto así habló a la hermana de Turno,
una diosa a otra diosa, que preside los pantanos y los ríos