Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso No hablo aquí más que del interés de las naciones; y respetando, como debo, la teología, no contemplo en este artículo sino el bien físico y moral de la sociedad. Suplico a todo lector imparcial que sopese estas verdades, que las rectifique y que las extienda. Los lectores atentos, que se comunican sus pensamientos, van siempre más lejos que el autor.