Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso Pero ya sea esta anécdota verdadera o falsa, lo cierto es que la superstición egipcia había erigido un templo en Roma con el consentimiento público. Los judíos comerciaban allí desde el tiempo de la Guerra Púnica; tenían sinagogas desde tiempos de Augusto, y las conservaron casi siempre, igual que en la Roma moderna. ¿Existe un mayor ejemplo de que la tolerancia era considerada por los romanos como la ley más sagrada del derecho de gentes?
Se nos dice que tan pronto como aparecieron los cristianos fueron perseguidos por esos mismos romanos que no habían perseguido a nadie. Me parece evidente que este hecho es muy falso; no preciso de otra prueba que la del mismo san Pablo. Los capítulos 21 y 22 de los Hechos de los Apóstoles nos dicen que, estando san Pablo acusado por los judíos de querer destruir la ley mosaica por Jesucristo, Santiago propuso a san Pablo que se hiciera afeitar la cabeza y que fuera a purificarse en el Templo con cuatro judíos, «a fin de que todo el mundo sepa que todo lo que se dice de vosotros es falso, y que seguís observando la ley de Moisés».