El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Puede perdonársele a un ministro el mal que hace cuando las tempestades le obligan a torcer el timón del estado; pero en la calma es culpable por todo el bien que no ha hecho. Mazarino sólo se benefició a sí mismo y a su familia por relación a el. Ocho años de poder absoluto y tranquilo, desde su último regreso hasta su muerte, no se señalaron por ningún establecimiento glorioso o útil, ya que el colegio de las Cuatro Naciones fué sólo efecto de su testamento.
Gobernaba las finanzas como el intendente de un señor cargado de deudas. El rey le pedía a veces dinero a Fouquet, el cual le respondía: “Sire, no hay nada en los cofres de vuestra majestad, pero el señor cardenal os prestará.” Mazarino tenía aproximadamente una fortuna de doscientos millones, contando como se hace hoy. En varias memorias leemos que amasó una parte de esa fortuna por medios que estaban muy por debajo de la grandeza de su cargo, y refieren que compartía con los armadores los beneficios de sus comisiones, hecho jamás probado; pero los holandeses lo sospecharon y no hubieran sospechado nunca del cardenal de Richelieu.