El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Era tan remoto esperar ser gobernado por el soberano, que ninguno de los que hasta entonces habían trabajado con el primer ministro le preguntó al rey cuándo sería escuchado. Todos le preguntaron: “¿A quién nos dirigiremos?” y Luis les contestó: A mí. Más sorprendente aún fué verlo perseverar. Desde hacía algún tiempo medía sus fuerzas y probaba en secreto su genio para reinar. Una vez tomada esta resolución, la mantuvo hasta el último momento de su vida. Fijó a cada uno de sus ministros los límites de su poder, hízose rendir cuenta de todo a horas convenidas, les dio la confianza necesaria para acreditar su ministerio y veló para impedir que abusaran demasiado.
Madame de Motteville nos dice que la reputación de Carlos II, rey de Inglaterra, que pasaba por gobernar por sí mismo, inspiró la emulación de Luis XIV. De ser así, superó con mucho a su rival y fué digno toda su vida de lo que antes se había dicho de Carlos.
Comenzó por poner orden en las finanzas, transtornadas por un prolongado pillaje. La disciplina fué restablecida en las tropas como el orden en las finanzas. La magnificencia y la decencia embellecieron la corte y hasta los placeres tuvieron brillo y grandeza. Todas las artes fueron estimuladas y utilizadas para gloria del rey y de Francia.