El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV (24 de marzo de 1662) Luis XIV, informado del insulto, llamó a su embajador en Madrid, hizo salir de Francia al de España, anuló las conferencias que se realizaban todavía en Flandes con motivo de los límites, y comunicó a su suegro, el rey Felipe IV, que si no reconocía la superioridad de la corona de Francia y no reparaba la afrenta con una satisfacción solemne, volvería a empezar la guerra. Felipe IV no quiso hundir a su reino en una nueva guerra por la precedencia de un embajador, y envió al conde de Fuentes a declarar al rey, en Fontainebleau, en presencia de todos los ministros extranjeros que estaban en Francia, “que los ministros españoles no concurrirían en adelante con los de Francia”. Esto no era suficiente para reconocer claramente la preeminencia del rey; pero bastaba como palpable confesión de la debilidad española. Esta corte, soberbia todavía, murmuró largo tiempo por esta humillación. Después, varios ministros españoles renovaron sus antiguas pretensiones y obtuvieron la igualdad en Nimega; pero Luis XIV adquirió entonces, con su firmeza, una superioridad real en Europa e hizo ver cuán temible era.