El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV En Alemania, Sajonia, una parte de Brandeburgo, el Palatinado, una parte de Bohemia, de HungrÃa, los estados de la casa de Brunswick, Virtemberg, Hesse, profesan la religión luterana, que se llama evangélica. Todas las ciudades libres imperiales abrazaron esta secta, que parece ser más conveniente que la religión católica para pueblos celosos de su libertad.
Los calvinistas, esparcidos entre los luteranos, que son los más fuertes, constituyen un partido mediocre; los católicos encabezados por la casa de Austria constituyen el resto del Imperio, y eran, sin duda, los más poderosos.
No sólo Alemania, sino todos los estados cristianos, sangraban, todavÃa por las heridas recibidas en tantas guerras de religión, violencia propia de los cristianos, ignorada de los idólatras, y consecuencia desgraciada del espÃritu dogmático, que se ha apoderado desde hace tanto tiempo de todas las condiciones. Son raros los puntos de controversia que no hayan causado una guerra civil; a las naciones extranjeras —quizá a nuestra posteridad— les será difÃcil comprender que nuestros padres, durante tantos años, se degollaran mutuamente mientras predicaban, paciencia.