El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV (1665) Socorrió a los Estados con sus fuerzas de tierra, ayuda más necesaria y decente. Les envió seis mil franceses para defenderlos del obispo de Múnster, Cristóbal Bernardo Van Galen, prelado guerrero y enemigo implacable, que Inglaterra pagaba para que asolara Holanda; pero se hizo pagar caro este socorro y los trató como un hombre poderoso que vende su protección a comerciantes opulentos. Colbert puso en la cuenta, además del sueldo de las tropas, los gastos de una embajada enviada a Inglaterra para concertar la paz con Carlos II. Jamás socorro alguno fué dado de tan mala gana ni recibido con menos agradecimiento.
Este rey, cuyas tropas estaban fogueadas, que habÃa formado nuevos oficiales en HungrÃa, en Holanda y en Portugal, que se habla hecho respetar y vengar en Roma, no tenÃa un solo potentado a quien pudiera temer. Inglaterra devastada por la peste; Londres reducida a cenizas por un incendio[56] atribuido injustamente a los católicos; la prodigalidad y la indigencia continua de Carlos II, tan peligrosa para sus asuntos como el contagio y el incendio, ponÃan a Francia a seguro del lado de los ingleses. El emperador apenas se rehacÃa de la agotadora guerra contra los turcos. El rey de España, Felipe IV, moribundo, —y su monarquÃa tan débil como él, hacÃan de Luis XIV el único rey poderoso y temible. Era joven, rico, estaba bien servido, se le obedecÃa ciegamente, y se mostraba impaciente por conquistar y distinguirse.