El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Los tiempos han cambiado mucho. Antiguamente, cuando la Europa cristiana era bárbara, un papa, y hasta un monje, enviaban millones de cristianos a combatir con los mahometanos en su imperio: nuestros estados agotaban hombres y dinero para ir a conquistar la miserable y estéril provincia de Judea; y ahora que la isla de Candia, considerada como el baluarte de la cristiandad, era inundada por sesenta mil turcos, los reyes cristianos miraban esta pérdida con indiferencia. Algunas galeras de Malta y del papa eran el único socorro que defendía a esta república contra el imperio otomano. El senado de Venecia, tan impotente como sabio, con sus soldados mercenarios y sus socorros tan débiles, no podía resistir al gran visir Kiuperli, buen ministro, mejor general, dueño del imperio de Turquía, seguido por tropas formidables y que además contaba con buenos ingenieros.
El rey dio inútilmente a los otros príncipes el ejemplo de socorrer Candia. Sus galeras y los barcos recientemente construidos en el puerto de Tolón llevaron siete mil hombres al mando del duque de Beaufort: auxilio que resultó demasiado débil en tan gran peligro, porque la generosidad francesa no fué imitada por nadie.