El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Este acontecimiento, que fué una revolución en la familia real y no en el reino de Portugal, al no haber cambiado rada en los asuntos de Europa, merece atención sólo por su singularidad.
Francia recibió poco tiempo después a un rey que descendía del trono de otra manera. (1668) Juan Casimiro, rey de Pol onia, repitió el ejemplo de la reina Cristina.[65] Cansado de las dificultades del gobierno y deseando vivir feliz, eligió su retiro en París, en la abadía de Saint-Germain, de la cual fué abate. París, convertida desde hacía varios años en sede de todas las artes, era una morada deliciosa para un rey que buscaba las dulzuras de la sociedad y amaba las letras. Había sido jesuita y cardenal antes de ser rey, y hastiado por igual de la iglesia y la realeza, buscaba tan sólo vivir como particular y como sabio, y no soportó jamás que le dieran en París el título de majestad[66].
Pero un asunto más interesante mantenía atentos a todos los príncipes cristianos.
Los turcos, a decir verdad, menos formidables que en tiempos de los Mahoma, los Selim y los Solimán, pero todavía peligrosos y fuertes por nuestras divisiones, después de bloquear Candia durante ocho años la asediaban regularmente con todas las fuerzas de su imperio. No se sabe qué era más asombroso: si que los venecianos se hubiesen defendido tanto tiempo, o que los reyes de Europa los hubieran abandonado.