El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Los Estados generales, consternados, le escribieron al rey preguntándole humildemente si los grandes preparativos que hacía estaban en efecto destinados contra ellos, sus antiguos y fieles aliados; que en qué lo habían ofendido, y qué reparación exigía. El rey les contestó “que haría de sus tropas el uso que exigiera su dignidad, de lo cual no debía cuentas a nadie”. Sus ministros alegaban por toda razón que el gacetillero de Holanda había sido demasiado insolente y que se decía que Van Beuning había mandado acuñar una medalla injuriosa para Luis XIV. Reinaba entonces en Francia el gusto por las div isa s. A Luis se le dio la div isa del sol con esta leyenda: Nec pluribus impar. Van Beuning se había hecho representar, decían, con un sol y estas palabras por alma: IN CONSPECTU MEO STETIT SOL; A mi vista el sol se ha detenido.[70] Esta medalla no existió jamás. Es cierto que los Estados habían hecho acuñar una medalla en la cual expresaron todo cuanto la república tenía de glorioso: Assertis legibus; emendatis sacris, adjutis, de f ensis, conciliatis regibus, vindicata marium libertate; stabilita orbis Europw quiete. “Las leyes afirmadas; la religión depurada; los reyes socorridos, defendidos y reconciliados; la libertad de los mares reivindicada; Europa pacificada.”
No se jactaban de nada que no hubiesen hecho, y, sin embargo, mandaron destruir el cuño de esa medalla para apaciguar a Luis XIV.