El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Así se efectuó el paso del Rin, acción brillante y única, celebrada entonces como uno de los grandes acontecimientos que debía conservar la memoria de los hombres. El aire de grandeza con el que el rey realzaba todas sus acciones, el éxito rápido de. sus conquistas, el esplendor de su reinado, la idolatría de sus cortesanos, en fin, la afición que el pueblo, y sobre todo los parisienses, tienen por la exageración, unido a la ignorancia de la guerra en que se vive en la ociosidad de las grandes ciudades; por todo esto, en París el paso del Rin fue considerado como un prodigio, que además se exageraba. La opinión común era que todo el ejército había pasado el río a nado, frente a un ejército atrincherado y a pesar de la artillería de una fortaleza inexpugnable llamada Tholus.[73] Es verdad que nada era más imponente para los enemigos que ese paso, y si hubieran tenido un cuerpo de buenas tropas en la otra orilla la empresa habría sido muy peligrosa.[74]
En cuanto pasaron el Rin, tomaron Doesbourg, Zutphen, Arnheim, Nosembourg, Nimega, Schenck, Bommel, Crave-coeur, etc. Casi no pasaba hora del día sin que el rey recibiera la noticia de alguna conquista. Un oficial llamado Mazel mandó decir a Turena: “Si queréis enviarme cincuenta caballos, podré tomar con eso dos o tres plazas.”