El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Bien pronto el rey lo hizo llevar a Irlanda donde los católicos formaban todavía un partido al parecer muy grande. Una escuadra de trece barcos de primera línea esperaba en la rada de Brest para el transporte; a todos los oficiales, los cortesanos, hasta a los sacerdotes que habían ido a encontrarse con Jacobo en Saint-Germain, se les costeó el viaje hasta Brest a expensas del rey de Francia. El jesuita Innés, rector del colegio de los Escoceses en París, era su secretario de estado. Se había nombrado (al señor de Avaux) un embajador ante el rey destronado, que lo seguía con pompa. Se embarcaron en la flota armas y municiones ele toda especie; desde los muebles de menos valor hasta los más raros fueron llevados. El rey fué a Saint-Germain a decirle adiós. Allí, como último presente, le dio su coraza, y le dijo abrazándolo: “Lo mejor que puedo descaros es no veros más.” (12 de mayo de 1689) Apenas desembarcó el rey Jacobo en Irlanda con ese aparato, otros veintitrés grandes barcos de guerra bajo las órdenes de Chateau Regnaud, y una infinidad de naves de transporte lo siguieron. Esta flota, después de poner en fuga y dispersar a la flota inglesa que se oponía a su paso, desembarcó felizmente; y, capturando al regreso siete barcos mercantes holandeses, volvió a Brest, victoriosa de Inglaterra y cargada con los despojos de Holanda.